Un museo poco convencional

La marca de papas fritas Frito Lay encontró una manera muy efectiva para levantar las ventas de uno de sus productos estrella, Cheetos.

Lanzó una convocatoria al público en el que invitaba a cualquier persona a encontrar un Cheeto que se parezca a cualquier personaje famoso. Si alguien creía haber encontrado una semejanza, tomaba una foto del Cheeto y la mandaba a la empresa Frito Lay especificando a qué personaje exactamente se parecía dicho Cheeto.

Frito Lay abrió una especie de museo “Cheetos Museum” mostrando las mejores imágenes que recibió por parte de los participantes del concurso y anunció que el ganador se llevaría 60 mil dólares.

Gracias a esta campaña, Cheetos tuvo ventas como nunca antes vistas y fue tema de conversación en muchos medios de comunicación.

Foto y Video: Frito Lay

 

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